miércoles, 4 de noviembre de 2015

Colera (Bacteria)

Es una infección del intestino delgado que ocasiona una gran cantidad de diarrea acuosa.

  • Causas

El cólera es causado por la bacteria Vibrio cholerae. Estas bacterias secretan una toxina que causa aumento de la cantidad de agua que liberan las células que recubren los intestinos. El aumento del agua produce diarrea intensa.
Las personas contraen la infección por comer o beber agua o alimentos que contengan la bacteria del cólera. Viajar o vivir en áreas donde hay cólera aumenta el riesgo de contraerlo.
El cólera ocurre en lugares con carencia de tratamiento del agua o de las aguas residuales, hacinamiento, guerra e inanición. Los lugares comunes para el cólera abarcan: África Asia India México América Central y del Sur


  • Síntomas

1. Cólicos abdominales
2. Membranas mucosas secas o resequedad en la boca
3. Piel seca
4. Sed excesiva
5. Ojos vidriosos o hundidos
6. Ausencia de lágrimas
7. Letargo
8. Diuresis baja
9. Náuseas
10. Deshidratación rápida
11. Pulso rápido (frecuencia cardíaca)
12. Fontanelas ("puntos blandos") hundidas en los bebés
13. Somnolencia o cansancio inusuales
14. Vómitos
15. Diarrea acuosa que empieza súbitamente y tiene olor a "pescado"
Nota: los síntomas pueden variar de leves a graves.

  • Pruebas y exámenes

Los exámenes que se pueden hacer abarcan:
1. Hemocultivo
2. Coprocultivo y tinción de Gram

  • Tratamiento

El objetivo del tratamiento es reponer los líquidos y sales perdidos a través de la diarrea. La diarrea y la pérdida de líquidos pueden ser rápidas y extremas. Puede resultar difícil reponer los líquidos perdidos.
Según su estado, se le pueden administrar líquidos en forma oral o a través de una vena (intravenoso o IV). Los antibióticos pueden acortar el tiempo que usted se sentirá enfermo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha desarrollado una solución que ayuda a reponer los líquidos. Es más barata y más fácil de usar que el típico líquido intravenoso. Esta solución se está utilizando ahora en todo el mundo.

  • Pronóstico

La deshidratación grave puede ocasionar la muerte. La mayoría de las personas puede lograr una recuperación total cuando se les suministra suficientes líquidos.
Posibles complicaciones
1. Deshidratación grave
2. Muerte

  • Prevención

Los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades de los Estados Unidos no recomiendan vacunas contra el cólera para la mayoría de los viajeros (no hay disponibilidad de esta vacuna en los Estados Unidos).
Los viajeros siempre deben ser cuidadosos al beber agua o ingerir alimentos, incluso si están vacunados.

Virus Hepatitis A (VHA)

La hepatitis A es una enfermedad hepática causada por el virus de la hepatitis A (VHA). Éste se transmite principalmente cuando una persona no infectada (y no vacunada) come o bebe algo contaminado por heces de una persona infectada por ese virus. La enfermedad está estrechamente asociada a la falta de agua salubre, un saneamiento deficiente y una mala higiene personal.
A diferencia de las hepatitis B y C, la hepatitis A no causa hepatopatía crónica y rara vez es mortal, pero puede causar síntomas debilitantes y hepatitis fulminante (insuficiencia hepática aguda), que se asocia a una alta mortalidad.
La hepatitis A se presenta esporádicamente y en epidemias en el mundo entero, y tiende a reaparecer periódicamente. El virus de la hepatitis A es una de las causas más frecuentes de infección de transmisión alimentaria.
Las epidemias asociadas a alimentos o agua contaminados pueden aparecer de forma explosiva, como la epidemia registrada en Shangai en 1988, que afectó a unas 300 000 personas1. Los virus de la hepatitis A persisten en el medio y pueden resistir los procesos de producción de alimentos usados habitualmente para inactivar y/o controlar las bacterias patógenas.
La enfermedad puede tener consecuencias económicas y sociales graves en las comunidades. Los pacientes pueden tardar semanas o meses en recuperarse y reanudar sus actividades laborales, escolares o cotidianas. La repercusión en los establecimientos de comidas contaminados por el virus y en la productividad local en general pueden ser graves.

  • Transmisión

El virus de hepatitis A se transmite principalmente por vía fecal-oral, esto es, cuando una persona no infectada ingiere alimentos o agua contaminados por las heces de una persona infectada. Los brotes transmitidos por el agua, aunque infrecuentes, suelen estar relacionados con casos de contaminación por aguas residuales o de abastecimiento de agua insuficientemente tratada.
El virus también puede transmitirse por contacto físico estrecho con una persona infectada, pero no se propaga por contactos ocasionales.

  • Síntomas

El periodo de incubación de la hepatitis A suele ser de unos 14–28 días.
Los síntomas de la hepatitis A tienen carácter moderado o grave y comprenden fiebre, malestar, pérdida de apetito, diarrea, náuseas, molestias abdominales, coloración oscura de la orina e ictericia (coloración amarillenta de la piel y la esclerótica ocular). Los infectados no siempre presentan todos esos síntomas.
Los adultos desarrollan signos y síntomas con mayor frecuencia que los niños, y la gravedad de la enfermedad, así como la mortalidad, aumentan con la edad. Los menores de seis años infectados no suelen tener síntomas apreciables, y solo el 10% muestran ictericia. Entre los niños más mayores y los adultos la infección suele causar síntomas más graves, con ictericia en más del 70% de los casos.

  • ¿Quiénes corren riesgo?

Cualquier persona que no haya sido vacunada o no se haya infectado antes puede contraer la hepatitis A. En las zonas donde el virus está extendido (alta endemicidad), la mayoría de las infecciones se producen durante la primera infancia. Entre los factores de riesgo cabe citar los siguientes:
1. saneamiento deficiente
2. falta de agua salubre
3. drogas inyectables
4. convivencia con una persona infectada
5. relaciones sexuales con una persona con infección aguda por VHA
6. viajes a zonas de alta endemicidad sin inmunización previa.

  • Diagnóstico

Los casos de hepatitis A son clínicamente indistinguibles de otros tipos de hepatitis víricas agudas. El diagnóstico se establece mediante la detección en la sangre de anticuerppos IgM e IgG dirigidos específicamente contra el VHA. Otra prueba es la reacción en cadena de la polimerasa con retrotranscriptasa (RT-PCR), que detecta el RNA del virus de la hepatitis A, pero puede necesitar laboratorios especializados.

  • Tratamiento

No hay ningún tratamiento específico para la hepatitis A. Los síntomas pueden remitir lentamente, a lo largo de varias semanas o meses. El tratamiento persigue el bienestar y el equilibrio nutricional del paciente, incluida la rehidratación tras los vómitos y diarreas.

  • Prevención

La mejora del saneamiento, la inocuidad de los alimentos y la vacunación son las medidas más eficaces para combatir la hepatitis A.
La propagación de la hepatitis A puede reducirse mediante:
1. sistemas adecuados de abastecimiento de agua potable
2. eliminación apropiada de las aguas residuales de la comunidad
3. prácticas de higiene personal tales como el lavado regular de las manos con agua salubre.
Hay varias vacunas contra la hepatitis A disponibles a nivel internacional, todas ellas similares en cuanto a la protección conferida y los efectos secundarios. No hay ninguna vacuna autorizada para niños menores de un año.
Al cabo de un mes de haber recibido una sola dosis de la vacuna, casi el 100% de las personas habrá desarrollado niveles protectores de anticuerpos. Incluso después de la exposición al virus, una dosis de la vacuna dentro de las dos semanas posteriores al contacto con el virus tiene efectos protectores. Aun así, los fabricantes recomiendan dos dosis de la vacuna para garantizar una protección a más largo plazo, de entre cinco y ocho años.

Rotavirus (Virus)

rotavirus es el virus que más frecuentemente produce diarrea en los niños y se trasmite por contacto con alimentos, manos u objetos contaminados por deposiciones de personas infectadas. Se presenta en forma más grave en menores de 2 años y se cree que a los 3 años todos los niños ya han tenido contacto con el virus.

  • Síntomas

La infección comienza con fiebre y vómitos por 24 a 48 horas que pueden asociarse a síntomas respiratorios altos y luego aparece diarrea acuosa muy frecuente (hasta más de 10 episodios diarios). En general el niño puede eliminar el virus por las deposiciones hasta que ceden los síntomas (7-10 días). Una de las complicaciones más frecuentes es la deshidratación, debido a los vómitos frecuentes y la diarrea que impiden reponer todas las pérdidas de líquidos del paciente.


  • ¿Cómo se trata?

No existe un tratamiento específico para el virus sólo el aporte de líquidos para evitar o tratar la deshidratación.
Para evitar la deshidratación se debe iniciar precozmente aporte de líquido, en forma fraccionada, para evitar los vómitos. Las sales de rehidratación oral (SRO) son recomendadas para evitar la deshidratación y para recuperar a los niños ya deshidratados. Se administran por cucharadas pequeñas cada 5 minutos y si el niño las tolera, se puede dar un mayor volumen. Se recomienda aportar al menos 100cc de SRO (u otro líquido) después de cada deposición alterada. La alimentación también debe entregarse en forma fraccionada (incluida lactancia materna) hasta que el período de vómitos ceda. No se recomienda diluir la leche de la mamadera, aunque sí evitar alimentos ricos en fibra como por ejemplo verduras verdes y preferir frutas como manzana y plátano.
Hay que poner especial atención a los signos de deshidratación que pueden incluir boca seca, ojos hundidos, llanto sin lágrimas, sed y disminución en orina. Otros síntomas son irritabilidad, rechazo alimentario y decaimiento importante, que pueden ser manifestaciones de un compromiso mayor. El que un niño vomite 4 o más veces en una hora hace pensar que la deshidratación es difícil de revertir con hidratación oral, por lo que debe acudir a un servicio de urgencia.
El lavado de manos antes de manipular alimentos y especialmente después de mudar a un niño puede disminuir el contagio en salas cuna, jardines infantiles y hospitales. Actualmente existe una vacuna oral (Rotarix®), disponible en Chile y que se da en dos dosis en lactantes pequeños (menores de 6 meses). Los estudios muestran que confiere una protección entre 78 y 90% para la enfermedad grave por rotavirus que requiere hospitalización.

Rabia (Virus)

La rabia es una zoonosis (enfermedad transmitida al ser humano por los animales) causada por un virus que afecta a animales domésticos y salvajes, y se propaga a las personas a través del contacto con la saliva infectada a través de mordeduras o arañazos.
La rabia está presente en todos los continentes, excepto en la Antártida, pero más del 95% de las muertes humanas se registran en Asia y África. Una vez que aparecen los síntomas, la enfermedad es casi siempre mortal.
La rabia es una enfermedad desatendida de poblaciones pobres y vulnerables, en las que rara vez se notifican las muertes. Ocurre principalmente en comunidades rurales aisladas, donde no se toman medidas para prevenir la transmisión de la enfermedad de los perros a los humanos. La subnotificación de la rabia también impide la movilización de recursos de la comunidad internacional para eliminar la rabia humana transmitida por los perros.

  • Manifestaciones clínicas

El periodo de incubación de la rabia suele ser de 1 a 3 meses, pero puede oscilar entre menos de una semana y más de un año. Las primeras manifestaciones son la fiebre, que a menudo se acompaña de dolor o parestesias (sensación inusual o inexplicada de hormigueo, picor o quemazón) en el lugar de la herida.
A medida que el virus se propaga por el sistema nervioso central se produce una inflamación progresiva del cerebro y la médula espinal que acaba produciendo la muerte.
La enfermedad puede adoptar dos formas. En la primera, la rabia furiosa, con signos de hiperactividad, excitación, hidrofobia y, a veces, aerofobia, la muerte se produce a los pocos días por paro cardiorrespiratorio.
La otra forma, la rabia paralítica, representa aproximadamente un 30% de los casos humanos y tiene un curso menos dramático y generalmente más prolongado que la forma furiosa. Los músculos se van paralizando gradualmente, empezando por los más cercanos a la mordedura o arañazo. El paciente va entrando en coma lentamente, y acaba por fallecer. A menudo la forma paralítica no se diagnostica correctamente, lo cual contribuye a la subnotificación de la enfermedad.

  • Diagnóstico

No se dispone de pruebas para diagnosticar la infección por rabia en los humanos antes de la aparición de los síntomas clínicos, y a menos que haya signos específicos de hidrofobia o aerofobia, el diagnóstico clínico puede ser difícil de establecer. La rabia humana se puede confirmar en vida y posmortem mediante diferentes técnicas que permiten detectar el virus entero, antígenos víricos, anticuerpos específicos presentes en el líquido cefalorraquídeo o ácidos nucleicos en tejidos infectados (cerebro, piel), y también en orina o saliva.

  • Transmisión

Las personas se infectan por la mordedura o el arañazo profundos de un animal infectado. Los perros son los principales huéspedes y transmisores de la rabia. Estos animales son, en todos los casos, la fuente de la infección que causa las muertes por rabia humana que ocurren anualmente en Asia y África.
Los murciélagos son la principal fuente de infección en los casos mortales de rabia en los Estados Unidos, Canadá y América Latina. La rabia del murciélago se ha convertido recientemente en una amenaza para la salud pública en Australia, y Europa Occidental. Los casos mortales en humanos por contacto con zorros, mapaches, mofetas, chacales, mangostas y otros huéspedes carnívoros salvajes infectados son muy raros.
También puede haber transmisión al ser humano en caso de contacto directo de material infeccioso (generalmente saliva) con mucosas o heridas cutáneas recientes. La transmisión de persona a persona por mordeduras es teóricamente posible, pero nunca se ha confirmado. Las modificaciones del medio ambiente y el contacto estrecho con animales salvajes pueden aumentar la exposición humana a especies infectadas por el virus de la rabia.
Aunque es raro, también puede contraerse la rabia por trasplante de órganos infectados o inhalación de aerosoles que contengan el virus. La ingestión de carne cruda o de otros tejidos de animales infectados no es fuente de infección humana.

  • Tratamiento posexposición

La profilaxis posexposición que se recomienda depende del tipo de contacto con el animal presuntamente rabioso .
 
Tipo de contacto con un animal presuntamente rabioso y Medidas profilácticas posexposición
Tipo I - tocar o alimentar animales, lamedura sobre piel intacta Ninguna Tipo II - mordisco en piel expuesta, arañazo o erosión leves, sin sangrado Vacunación y tratamiento local de la herida, de inmediato
Tipo III - mordeduras o arañazos transdérmicos (uno o más), lameduras en piel lesionada; contaminación de mucosas con saliva por lamedura; contacto con murciélagos. Rápida vacunación y administración de inmunoglobulina antirrábica; tratamiento local de la herida


Hanta (Virus)

Antes un poco de historia...

Los virus Hanta fueron descubiertos en 1951.  Se reconocen dos grupos:
1) Asia y Europa, Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR). 100.000 casos anuales fundamentalmente en Asia (China y Corea), aunque también se han detectado en Europa (Alemania, Francia, Bélgica, Holanda y Rusia).
2) América, Síndrome Pulmonar por Virus Hanta (SPH).
En América fueron reconocidos por primera vez en 1993 en EE.UU., año en que se realizó el primer diagnóstico de un brote de enfermedad febril asociada con insuficiencia respiratoria aguda, shock y una mortalidad del 60 a 80%.  Se denominó a esta “nueva” enfermedad: Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH).
Comenzó así el estudio de los Hantavirus en América. Para 1999, se habían identificado más de 217 casos en EE.UU.  En 1995 se reconocieron los primeros brotes en Chile y Argentina

Oligoryzomys longicaudatus “Ratón colilargo”

Único reservorio comprobado en Chile.
Color: Pelaje suave, ocre amarillento, más claro en la zona ventral.  Cola bicolor, blanca en la zona ventral.
Tamaño: 36 g Santiago; 26 g Valdivia.
Distribución: III hasta la XI región.
Hábitat: Zona central, matorrales costeros y matorral esclerófilo.  Suele asociarse en el matorral a zonas de mayor humedad.
Hábitos: Preferentemente nocturno.  Saltador y con tendencia arborícola.
Reproducción:  Estacional, con actividad sexual entre septiembre y marzo.
Dieta: 89% constituida por frutos y semillas.
Población:  Densidad variable, 0,5 a 12 individuos/ha en el matorral esclerófilo de la zona central. Ámbito de hogar reducido: entre 320 y 3.300 m2

  • Mecanismos de Transmisión: 
La infección en humanos en general se produce por aspiración de aerosoles contaminados a partir de saliva, orina y materias fecales de roedores contaminados. 

También existe la posibilidad de contagio a través de heridas y mordeduras de ratones infectados.
 
  • INFECCION EN ROEDORES
- No produce enfermedad aparente.
- Existe virus en saliva, orina y deposiciones por varias semanas.
- Se desconoce la duración de la infección.
  • ECOLOGÍA 
Los brotes de Hantavirus han sido asociados a:
1) cambios estacionales de año en año debidos a factores climáticos.
2) cambios a lo largo del tiempo en las dinámicas de poblaciones de roedores, por ejemplo debido a competencia interespecies y a la presencia de depredadores.
3) intervenciones humanas: dentro de este punto se encuentra la alteración de ecosistemas aumentando el contacto entre los roedores y el hombre.
La posibilidad de contagio de una persona es muy baja, sin embargo, de ocurrir la infección puede tener consecuencias fatales.  Los síntomas graves pueden aparecer cuando ya existe riesgo de muerte.  Alrededor de un 30% de quienes enferman gravemente, fallecen.
  • FACTORES DE RIESGO: 
1) Trabajos agrícolas.
2) Actividades de limpieza o ingreso a habitaciones cerradas con alta probabilidad de presencia de ratones, como galpones, cabañas, garajes, bodegas, etc.
 3) Zonas de alta población de roedores.
  • SÍNTOMAS
Período de incubación: sin síntomas, puede durar hasta 45 días.

Fase inicial: aparecen los primeros síntomas, que se inician 
bruscamente y son similares a una gripe. Los más frecuentes son: fiebre sobre 38,3ºC., dolor de cabeza, dolores musculares y dolor de huesos. 

Fase de compromiso respiratorio: la persona se agrava rápidamente, con complicaciones del corazón y pulmones, que llevan a una insuficiencia respiratoria en pocas horas.
  • PREVENCION
 Control de roedores dentro de la casa

Eliminar fuentes de alimentación:
- Lavado de platos y limpieza de superficies y pisos. 
- No dejar alimento de mascotas ni agua al descubierto durante La noche.
- Almacenar alimentos y basuras en recipientes con tapas ajustadas.
Controlar la entrada de roedores.
   
Control de roedores fuera 
Eliminar posibles sitios de anidación:
- Mantener fardos de pasto, leña y tarros de basura sobre el nivel del piso. 
- Situarlos a lo menos a 30 m de la casa. 
- Eliminar basuras y otros elementos que sirvan de refugio a roedores.
Eliminar fuentes de alimento:
- Almacene todo el alimento de animales en recipientes con tapa.
- Guarde el exceso de alimento en recipientes con tapa durante la noche. 
- No deje recipientes con agua al alcance de roedores durante la noche.
 Fomente el desarrollo y presencia de predadores naturales:
 Use medidas de seguridad
Cuando limpie áreas infestadas por roedores:
- Use guantes de goma.
- No levante polvo. 
- Desinfecte las áreas contaminadas.
- Elimine los roedores muertos de forma adecuada.
- Desinfecte guantes y otros elementos utilizados.
Cuando salga de campamento o paseo
- Evite el contacto con roedores.
- Permanezca lejos de nidos de roedores.
- Mantenga aseado el lugar y los alimentos en envases herméticos.
- Abrir puertas y ventanas de casas deshabitadas, ventilarlas antes de entrar o limpiar.
- Evite dormir directamente sobre el suelo